El proyecto SCALA, apoyado por la FAO y el PNUD, revitaliza la agricultura ancestral y la seguridad alimentaria en La Guajira.

En el árido desierto de La Guajira, Colombia, donde el agua escasea y el sol quema la tierra, las mujeres Wayúu han logrado transformar su entorno gracias al apoyo del proyecto SCALA, impulsado por la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) y el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo).
Desde la implementación de sistemas agrícolas sostenibles, comunidades como Tutchonka y Masamana han cultivado alimentos como frijol guajiro, yuca, pepino y berenjena, mejorando la seguridad alimentaria en una región históricamente afectada por la escasez de recursos.
El proyecto SCALA ha priorizado la formación de líderes locales y el rol fundamental de las mujeres Wayúu, quienes lideran procesos de conservación de semillas, transmisión de saberes y organización comunitaria. Además, se han establecido Centros Demostrativos de Capacitación para enseñanza agrícola y nutricional, impulsando la autosuficiencia y fortaleciendo las tradiciones ancestrales.
La resiliencia de las mujeres Wayúu no solo se refleja en su capacidad para cultivar en condiciones extremas, sino también en su habilidad para adaptar sus prácticas agrícolas al cambio climático. El frijol guajiro, por ejemplo, es resistente a la sequía y puede cosecharse en 45-50 días, lo que lo convierte en un cultivo esencial para la comunidad.
Además de garantizar la seguridad alimentaria, el proyecto SCALA ha permitido a las mujeres Wayúu diversificar sus cultivos e incorporar prácticas sostenibles como el uso de fertilizantes naturales. Estas acciones no solo mejoran la calidad de vida de las comunidades, sino que también contribuyen a la preservación del medio ambiente.
La colaboración entre las comunidades Wayúu, la FAO, el PNUD, el Gobierno de Suiza y el Fondo Conjunto de las Naciones Unidas para los ODS ha sido fundamental para el éxito del proyecto. Estas alianzas han permitido implementar soluciones integrales que incluyen acceso al agua, energía limpia y producción de alimentos, resaltando a las mujeres indígenas como guardianas de saberes y desarrollo digno.
El ejemplo de las mujeres Wayúu demuestra que, incluso en condiciones adversas, la unión comunitaria, el respeto por las tradiciones y el apoyo institucional pueden generar cambios significativos. Su historia es un testimonio de resiliencia y esperanza para otros pueblos indígenas que enfrentan desafíos similares.
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