
En los últimos años, el dengue se ha convertido en importante problema de salud pública en Latinoamérica. Por ello, en Perú, desarrollaron un sapo guardián que busca combatir esta epidemia.
Con el apoyo de Sapolio, la marca de insecticidas, un grupo de investigadores y expertos logró crear un sapo de plástico que se alimenta de energía solar y que, mediante unas paletas, mueve de manera constante el agua.
Esto, teniendo en cuenta que el mosquito transmisor,el Aedes aegytpi, se reproduce principalmente en aguas estancadas. Entendiendo este problema, los expertos descubrieron que si el agua se mantenía en constante movimiento, los mosquitos no dejaban sus huevos.
Por ello, la misión del sapo es mover el agua mecánicamente para que el mosquito no se acerque al agua. Así se evita su reproducción y por ende la transmisión del dengue.
Dado que el sapo se alimenta de luz solar, mientras reciba los rayos del sol se mantiene en movimiento y, en las pruebas realizadas hasta ahora, ha tenido una efectividad del 92%.
De esta manera, una vez cumpla con la reglamentación sanitaria, el sapo guardián podrá ser llevado a las zonas más alejadas del país y más vulnerables, con el objetivo de que espante los mosquitos, y así evite nuevas epidemias de dengue.
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