El proyecto ‘Mujeres y agua’ convierte la pasión deportiva en una estrategia de desarrollo sostenible frente a la escasez hídrica y el empoderamiento femenino en Lobitos.

Perú es el epicentro de la cultura ancestral del surf, y Lobitos, un pequeño poblado costero del norte del país, es famoso a nivel internacional por sus olas perfectas. Sin embargo, bajo el sol implacable de esta costa árida, la belleza del mar esconde una doble realidad: la escasez crónica de agua potable y una profunda invisibilización de la mujer en los espacios de liderazgo y el deporte local.
Las mujeres de Lobitos históricamente han cargado con la responsabilidad doméstica del agua, pero han sido excluidas de las decisiones importantes sobre su gestión y de los reflectores del surf, un deporte dominado por figuras masculinas. En este contexto de necesidad y desigualdad, el surf no podía ser solo un deporte; debía transformarse en una solución social.
En respuesta, en2018, un grupo de activistas y entusiastas concibieron una respuesta audaz y local: el proyecto ‘Mujeres y agua’. Liderada por Coast 2 Coast, junto a organizaciones comola Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA) y Waves Lobitos. La iniciativa se propuso crear una plataforma de empoderamiento femenino y liderazgo ambiental que combatiera ambas problemáticas.
La estrategia se enfocó en dotar a las niñas y jóvenes de la región de dos habilidades esenciales: la destreza para dominar el mar, rompiendo la barrera de género en las olas, y el conocimiento técnico para asegurar el futuro hídrico de su comunidad, ganando así voz en la toma de decisiones. Así, buscaron convertir una pasión en una profesión, y un problema en una misión.
Las participantes son jóvenes y adolescentes de la comunidad, muchas de ellas de escasos recursos, que han encontrado en el proyecto un camino de autonomía y visibilidad. Son más que atletas; son “guardianas del agua”.
Este reconocimiento es un primer paso para combatir la invisibilidad. Además, el proyecto establece un compromiso de liderazgo comunitario donde cada beneficiaria es también una agente de cambio social, llevando el conocimiento adquirido de vuelta a sus hogares y vecinos.
La metodología de ‘Mujeres y agua’ se basa en la integración de currículos. Por las mañanas, estas jóvenes enfrentan el océano, perfeccionando maniobras que las preparan para competir a nivel nacional. Por las tardes, el aula se convierte en el epicentro de talleres cruciales.
Aprenden sobre tecnologías de potabilización y filtrado de agua, técnicas de conservación, y fundamentos de la legislación ambiental local. En lugar de ver el mar solo como un lugar para surfear, aprenden a verlo como parte de un ecosistema interconectado con su supervivencia. La disciplina de la ola se aplica a la rigurosidad científica y social.
El impacto del proyecto es tangible y multifacético. A nivel deportivo, ha impulsado el talento femenino en una región que históricamente lo relegó. A nivel social, ha elevado el perfil de liderazgo de las mujeres en la toma de decisiones comunitarias sobre recursos vitales. El conocimiento técnico adquirido se traduce en la implementación de filtros y sistemas de micro-gestión hídrica que mejoran directamente la salud pública y la calidad de vida. ‘Mujeres y agua’ no solo garantiza el futuro del surf femenino en Perú; garantiza un futuro más sostenible para toda una comunidad.
La historia de Lobitos es una lección de resiliencia: donde hay escasez y desigualdad, también puede haber una oportunidad para el ingenio. El rugido de las olas ya no es solo el sonido del deporte, sino el de una generación de mujeres empoderadas que han roto el silencio. Ellas demuestran que, con la formación y el apoyo adecuados, el recurso más preciado de la vida, el agua, puede ser gestionado con visión de futuro y liderazgo.
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